Los precedentes (1792-1913)

La actual Universidad de La Laguna tiene sus precedentes históricos en una serie de fugaces instituciones universitarias que a menudo no pasaron del papel. Ya la bula Pastoralis Officii de 1701 autorizaba la creación de una universidad en la ciudad de La Laguna bajo dirección de los agustinos. Sin embargo, la oposición de sus rivales, los dominicos, demoró la aplicación de la bula durante más de cuarenta años y consiguió el cierre de la Universidad de San Agustín apenas dos cursos después de su apertura en 1744.

Antiguo convento de San Agustín (FEDAC/CABILDO DE GRAN CANARIA)

Esta fue la tónica en las décadas siguientes. Las rivalidades insulares frustraron durante décadas la viabilidad de una universidad canaria. Así, cuando el 11 de marzo 1792 se decretó la creación de una universidad literaria completa en La Laguna, sectores influyentes de Gran Canaria intentaron infructuosamente ubicar el nuevo centro en Las Palmas. No lo consiguieron; pero tampoco llegó a buen puerto en La Laguna, pues el responsable de su puesta en marcha, el obispo Tavira, paralizó desde su mitra en Las Palmas el ímpetu de los comisionados tinerfeños.

“fue cosa triste, como dice muy bien Viera y Clavijo al tratar este punto, el ver que sujetos que se preciaban de amantes de las letras, se empeñasen con saña de analfabetos en matar la institución que podía haber ilustrado a su propia patria”.

Rodríguez Moure, J. Historia de las Universidades Canarias, La Laguna 1933

Hubo que esperar hasta 1817 para que realmente se impartiera docencia en La Laguna con la puesta en marcha de la Universidad de San Fernando, creada por Fernando VII. Ahora bien, la nueva universidad distó mucho de llevar una vida estable. Por el contrario, su corta existencia fue un reguero de cierres y reaperturas: clausurada en 1823, se reinstauró en noviembre de 1825, pero por poco tiempo, pues volvió a cerrarse en 1830 para reabrir sus puertas cinco años después, en 1835, y ser clausurada definitivamente en 1845. En total, apenas 20 cursos de docencia interrumpidos por dos clausuras.

Vista de La Laguna con la iglesia de San Agustín, a la izquierda (FEDAC/CABILDO DE GRAN CANARIA)

La supresión definitiva de 1845 no fue consecuencia de las perennes rivalidades internas, sino del establecimiento del sistema educativo español contemporáneo. El Plan Pidal de 1845, que anticipaba sus características básicas hasta bien entrado el siglo XX, clarificaba la frontera entre la educación secundaria y la universitaria, hasta el momento nebulosa, y reducía el número de universidades existentes a diez (Barcelona, Granada, Madrid, Oviedo, Salamanca, Santiago, Sevilla, Valencia, Valladolid y Zaragoza). Las enseñanzas impartidas en La Laguna cayeron del lado de la enseñanza secundaria y la universidad se transformó en el único instituto de bachillerato del Archipiélago. A partir de 1845, pues, Canarias era borrada del mapa universitario español. una Facultad de Derecho.

La Escuela Libre de Derecho

Durante el Sexenio Democrático (1868-1874) los nuevos aires de progreso y libertad que recorrían el país dieron lugar a una notable reactivación educativa en Canarias. En 1868 se crearon los institutos de bachillerato de Las Palmas y La Palma y en La Laguna, que ya contaba con instituto, se fundó además la Escuela Libre de Derecho. La nueva institución dependía de la Diputación Provincial y, como su nombre indica, no era estrictamente una Facultad de Derecho. Aunque sus títulos no habilitaban para el ejercicio de la magistratura, encontró una favorable recepción y ofreció formación jurídica a 122 alumnos a lo largo de sus siete cursos de existencia. En 1875, tras la Restauración Borbónica, la escuela fue clausurada y también los dos nuevos institutos. Así, Canarias era borrada de nuevo del mapa de la educación superior española.