La Biblioteca: testigo de la historia de la Universidad

La fundación de la Biblioteca de la Universidad de La Laguna data de los últimos años del siglo XVIII, aunque se crea oficialmente por un acuerdo del Claustro de la Universidad Literaria de San Fernando en el año 1817.

El primer lote de libros destinado a la Biblioteca es donado por el Obispo Tavira y Almazán en 1796, y a partir de ese momento la colección crece gracias a compras y donaciones de particulares. La mayor aportación se debe a la desamortización de Mendizábal, por la que se incorporan las bibliotecas conventuales a las llamadas bibliotecas provinciales. La biblioteca universitaria se convirtió también en biblioteca provincial en 1838 y, al desaparecer años más tarde la Universidad y crearse el Instituto de Canarias, pasa a denominarse Biblioteca Provincial y del Instituto de Canarias.

Restablecido el distrito universitario en 1927, comienza a formarse la colección bibliográfica de la Universidad en el edificio de los Jesuitas, al mismo tiempo que se mantenía y seguía desarrollándose la que fuera la colección fundacional y la procedente de la desamortización en el antiguo Convento de los Agustinos.

Cuando la Universidad logra disponer de un edificio propio, dedica un pabellón de dos plantas para uso de la Biblioteca, que se trasladará al mismo en 1954; es entonces cuando se reúnen las dos colecciones que conformarán la denominada Biblioteca General, de la que se separa dos años más tarde el Fondo de Canarias para formar una sección aparte, mientras progresivamente se van creando pequeñas bibliotecas departamentales.

A finales de los años ochenta la Biblioteca experimenta un cambio considerable al aumentar en gran número su plantilla y comenzar el proceso de centralización de las colecciones departamentales y su conversión en bibliotecas de facultad o interfacultativas.

El nuevo contexto de la formación superior y las ventajas de la información electrónica marcan cambios profundos que se reflejan en todos los servicios que presta la Biblioteca.

Hasta ese momento el objetivo primordial de la Biblioteca había sido conservar la colección, pero a partir de entonces se potencian el acceso y la difusión de las colecciones bibliográficas con el objeto de llegar a convertirse -siguiendo el mandato estatutario- en un servicio de apoyo a la docencia, la investigación y el aprendizaje.

En 1992 se inaugura en el Campus de Guajara un edificio para la Biblioteca General y de Humanidades, donde se ubican también las colecciones patrimoniales de la Universidad, y desde donde se coordina y dirige la red de 14 puntos de servicio que conforman la Biblioteca de la Universidad de La Laguna.

En los siguientes años se automatizan procesos y servicios, aprovechando los avances tecnológicos, para ofrecer unas mejores prestaciones a los usuarios; y se apuesta por la cooperación con otras bibliotecas universitarias para optimizar la gestión de los recursos económicos.

El nuevo contexto de la formación superior y las ventajas de la información electrónica marcan cambios profundos que se reflejan en todos los servicios que presta la Biblioteca: acceso en línea a las principales bases de datos de información científica y académica, formación de usuarios a través de cursos virtuales,, digitalización y difusión de fondos patrimoniales en portales nacionales e internacionales de acceso abierto, etc.

En la última década la Biblioteca de la Universidad de La Laguna se define por ser un servicio transversal, de apoyo a la comunidad universitaria en sus tres ámbitos principales (estudio, docencia e investigación), que mantiene además un compromiso permanente con la sociedad, participando y promoviendo proyectos de formación, divulgación del conocimiento y acciones solidarias.